Desde pequeña has aprendido que tu realidad física es tu única realidad, sin embargo, eres mucho más que un cuerpo, eres energía en movimiento sin limitaciones y en constante transformación dentro de ti.

Para la ciencia, solo existe la materia, sin embargo, se ha comprobado a través de la observación de la naturaleza y el Universo que el plano material es una porción muy pequeña de la realidad, a la cual accedemos a través de nuestros sentidos físicos y la mente consciente.

Si observas a tu alrededor, más allá de lo que puedes ver con tus ojos, te darás cuenta que tienes sensaciones y emociones agradables cuando alguien te abraza, cuando escuchas palabras que te animan, cuando escuchas o lees algo que te inspira, cuando dices te amo porque estas respondiendo a la energía de amor, alegría, gratitud que recibes en ese momento y no es algo racional, ni lógico porque no responde a tu mente, sino a lo que tu ser recibe acerca de la energía de esa persona en ese preciso momento, aun cuando ni cuenta te des.

 

Eres energía. Eres un ser que existe más allá de la física y materialidad que conoces, en un cuerpo formado por miles de átomos que contienen energía en movimiento y tienen la capacidad de transformarse a si mismos cuando aprendemos a reconocer lo que nos nutre y nos genera bienestar, y por lo tanto nos ayuda a crecer y evolucionar.